ESTETICA DE LA DESAPARICION PAUL VIRILIO PDF

Malagrel Estetica De La Desaparicion: Paul Virilio: : Books Costumbre de ensamblar las secuencias, de adaptar los contornos desaparicioj hacer coincidir lo visto y lo que no pudo ser visto, aquello que se recuerda y lo que, desde luego, es imposible recordar y hay que inventar, recrear, para otorgarle verosimilitud al discursus. ComiXology Thousands of Digital Estwtica. Por el contrario, es algo muy banal, tanto como lo son un portapluma, una llave o la pata de una mesa. Pronto, todo el mundo se puso a jugar: Would you like to tell us about a lower price? Request removal from index. Leo Villa, Les tombeurs de records, Hatier.

Author:Vudolrajas Muran
Country:Cyprus
Language:English (Spanish)
Genre:Marketing
Published (Last):5 September 2014
Pages:282
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La ausencia dura unos segundos, comienza y termina de improviso. Los sentidos permanecen despiertos, pero no reciben las impresiones del exterior. Puesto que el retorno es tan inmediato como la partida, la palabra y el gesto detenidos se reanudan all donde fueran interrumpidos.

El tiempo consciente se suelda automticamente formando una continuidad sin cortes aparentes. Las ausencias, denominadas picnolepsia del griego pycnos, frecuente ,1 suelen ser muy numero1. Catherine Bousquet. Macroscopies, nmero 6, pg. Desde el punto de vista neurolgico, cualquier crisis epilptica es el resultado strictu sensu de una descarga hipersincrnica de un conjunto de neuronas El diagnstico clnico de la epilepsia ha evolucionado poco, salvo que hoy da sas, cientos al da, y en general pasan desapercibidas para quienes nos rodean.

Mas para el picnolptico nada ha sucedido; el tiempo ausente no ha existido. Slo que, sin que lo sospeche, se le escapa en cada crisis una pequea parte de su duracin. Por lo comn, los ms afectados son los nios, y la situacin del joven picnolptico pronto se vuelve insostenible. Se le quiere forzar a dar cuenta de hechos que no ha visto, aunque se hayan desarrollado efectivamente en su presencia, y como no lo logra, se le trata de retrasado y se le acusa de disimular y mentir. Secretamente confundido y angustiado por las exigencias de su entorno, debe transgredir sin cesar los lmites de su memoria para buscar la informacin.

Si al pequeo picnolptico se le muestra un ramo de flores y se le pide que lo dibuje, dibujar no slo el ramo, sino tambin el personaje que lo coloc en el vaso e incluso el prado donde fue recogido. Costumbre de ensamblar las secuencias, de adaptar los contornos para hacer coincidir lo visto y lo que no pudo ser visto, aquello que se recuerda y lo que, desde luego, es imposible recordar y hay que inventar, recrear, para otorgarle verosimilitud al discursus.

Del Latn discurrere, correr aqu y all, trmino que describe bien la impresin de prisa y falta de ilacin del conocimiento corriente en el picnolptico.

Hacia , Walter Benjamin sealaba El paralelo trivial mujer-nio podra justificarse aqu por la reflexin del doctor Richet: Las histricas son ms mujer que las otras mujeres, tienen sentimientos fugaces y apasionados, representaciones imaginarias dinmicas y brillantes, y, sin embargo, no logran dominarlos mediante la razn y el juicio. Por esa razn la incertidumbre del juego renueva la incertidumbre picnolptica, su carcter a la vez sorprendente y reprensible; el nio que, tras un despertar especialmente difcil, se ausenta sin saberlo cada maana y vuelca involunta3.

La histeria y la epilepsia, enfermedades especficamente femeninas Mujeres sensibles, sentimentales, grandes lectoras de novelas, expertas en el juego de la coquetera Cito de memoria las declaraciones hechas por el fotgrafo Jacques Henri Lartigue durante una entrevista reciente: P.

Mencion usted una trampa de la vista o algo parecido, se trata de la cmara fotogrfica? No, nada de eso, es ms bien una cosa que yo haca cuando era pequeo. Cerraba a medias los ojos hasta no dejar ms que un resquicio por el que miraba intensamente lo que quera ver.

Despus, giraba tres veces sobre m y pensaba que as haba atrapado, cogido en la trampa, lo que haba visto, y que poda guardar indefinidamente no slo eso sino tambin los olores, los ruidos. Por supuesto, a la larga ca en la cuenta de que mi truco no funcionaba, slo a partir de entonces recurr a las herramientas tcnicas para conseguir el mismo efecto Otro fotgrafo ha escrito que su primera cmara oscura fue su habitacin de nio, y su primer objetivo, la rendija luminosa de los postigos cerrados.

Pero lo notable en el caso del pequeo Lartigue es que asimila su propio cuerpo al aparato, la cmara de su ojo a la de la herramienta tcnica, el tiempo de exposicin a las tres vueltas sobre s.

Percibe en esto una trama que puede ser restituida mediante un saber hacer. El nio Lartigue permanece en la trama pero, sin embargo, est ausente; 10 gracias a la velocidad adquirida ha logrado modificar su duracin sensible, la ha despegado de su tiempo vivido.

Para dejar de grabar le basta con provocar una aceleracin del cuerpo, un aturdimiento que reduzca su entorno a una especie de caos luminoso. Pero a cada vuelta, cuando trata de resolver la imagen, slo obtiene la percepcin an ms clara de sus variaciones. La sociedad infantil utiliza con frecuencia el giro, la ronda, el desequilibrio; busca las sensaciones de vrtigo y extravo como fuentes de placer. El autor del clebre tebeo Luc Bradefer utiliza el mismo procedimiento para llevar el vehculo de su hroe a travs del tiempo: la Cronosfera escapa a lo visible girando sobre s como un trompo.

En otro juego, un nio se coloca de frente a la pared y de espalda a sus compaeros, que se mantienen a bastante distancia sobre la lnea de partida. El nio golpea la pared tres veces antes de volverse de sbito.

Durante ese corto lapso de tiempo, los compaeros deben avanzar hacia l, pero cuando ste se vuelve, deben haber encontrado una postura inmvil. Los que son sorprendidos en movimiento quedan eliminados, aquel que logra alcanzar la pared sin que el nio haya podido ver que se mova, gana y lo reemplaza.

Como sucede al segmentar el juego de pelota: proyectada cada vez ms alto, cada vez ms rpido, contra el piso, una pared o un compaero, se tiene la impresin de que lo que es lanzado y vuelto a coger no es tanto el objeto cuan11 to su imagen.

Cabe pensar aqu en los brincos de la pelota de hilo de Mandelbrot,4 donde el resultado numrico que va de cero hasta varias dimensiones depende de las relaciones de distancia entre lo observado y el observador, de sus diferencias. Al preguntarle a Lartigue cmo ha conseguido mantener un aspecto juvenil a su edad ya avanzada, responde simplemente que sabe darle rdenes a su cuerpo, hacerse obedecer.

El desencanto, la prdida de poder sobre s mismo, que le obligaron a recurrir a prtesis tcnicas fotografa, pintura de caballete, vehculos rpidos Pese a ello, el envejecimiento desigual de los tejidos celulares comienza a edad muy temprana, y el cristalino del ojo se ve afectado precozmente, dado que la amplitud de acomodacin merma desde los ocho aos hasta la cincuentena, cuando se instala la presbicia.

A partir de los cinco aos las clulas nerviosas del cerebro comienzan a menguar de forma irreversible. El nio es ya un viejo disminuido, y el recurso a las prtesis cobra verdaderamente el sentido de un aadido artificial destinado a reemplazar o completar los 4. Mandelbrot, Les objets fractals, Flammarion. Por medio de la constante renovacin de las relaciones entre lo aparente y lo mvil, la geometra occidental realiz una regulacin de las diversas formas de representacin.

Como confirmacin, sealemos que un objeto complejo, por ejemplo, una pelota de 10 cm. El juego sera, entonces, un arte simple, el contrato con lo aleatorio consistira slo en la formulacin de una pregunta esencial sobre la relatividad de la percepcin de lo que est en movimiento, la bsqueda de la forma sera slo la bsqueda tcnica del tiempo.

El juego no es inocente ni gracioso; se inicia al nacer; paradjicamente la misma austeridad de sus instrumentos, reglas y representaciones genera placer y hasta pasin en el nio: unas pocas lneas o signos trazados de manera efmera, ciertas cifras particulares, algunos guijarros o huesecillos Lo esencial del juego transcurre entre los polos de lo visto y lo no visto, razn por la que su construccin, el consenso que lleva a los nios a aceptar espontneamente las reglas, nos devuelven a la experiencia picnolptica.

Hace ya muchos aos que se conoce el petit mal, pero cuanto ms se avanza en su estudio, tanto ms se presenta como extendido, diversificado y mal conocido. Debido a las largas polmicas suscitadas por su adscripcin a la epilepsia, por su diagnstico incierto, la crisis pasa inadvertida tanto para el entorno como para el sujeto mismo, permanece fatalmente ignorada por todos, y a la pregunta: quin es picnolptico?

Una vez definida la picnolepsia como fenmeno de masas, a la nocin de sueo paradjico sueo rpido correspondiente a la fase de los sueos, se 13 le agregara en el orden consciente un estado de vigilia paradjica una vigilia rpida. En suma, nuestra vida consciente, que nos resulta ya inconcebible sin los sueos, lo ser tambin sin la vigilia rpida. Filmar lo que no existe, dicen an hoy los especialistas anglosajones de efectos especiales.

En el fondo, esto es inexacto, pues lo que ruedan existe de un modo u otro; es la velocidad a la que filman lo que no existe, esa pura invencin del motor cinematogrfico: los efectos especiales, o, mejor dicho, el trucaje, ese trmino tan poco acadmico como bromeaba Mlis, el truco, aplicado con inteligencia, permite hoy hacer visible lo sobrenatural, lo imaginario y aun lo imposible.

Los grandes productores de la poca reconocan que Mlis al separar el cine del realismo de los temas al aire libre, que con seguridad habran cansado rpidamente al pblico, no haba hecho otra cosa que mantenerlo. Conviene recordar aqu cmo invent ese truco tan simple que, segn l, gustaba tanto al pblico. Un da en que filmaba sin mayor inters la plaza de la Opera, un bloqueo del aparato que estaba utilizando produjo un efecto inesperado: necesit 5.

Georges Sadoul, Georges Mlis, Seghers. Bibliografa y filmografa. Durante ese tiempo, los transentes, autobuses y coches haban cambiado de lugar. Cuando proyect la cinta empalmada vi, de pronto, que un autobs Madeleine-Bastille se haba transformado en coche fnebre, y los hombres, en mujeres. Haba descubierto el truco por sustitucin, llamado truc rret, y dos das despus llevaba a cabo las primeras metamorfosis de hombres en mujeres.

Los azares tecnolgicos haban recreado las circunstancias desincronizantes de la crisis picnolptica, y Mlis, al delegar en el motor el poder de quebrar la serie metdica de los instantes filmados, actu como el nio que ensambla las secuencias y suprime as cualquier corte aparente de la duracin, slo que en este caso el blanco fue tan prolongado que el efecto de realidad se modific sustancialmente. Imgenes sucesivas que representan las diversas posiciones que un ser vivo, caminando a un paso cualquiera, ha ocupado en el espacio en una serie de instantes.

Esta definicin de la cronofotografa dada por su inventor, el ingeniero Etinne-Jules Marey,6 es muy semejante a la del juego contra la pared que mencionamos ms arriba. Por lo dems, 6. Marey, Ensayo para la exposicin realizada en el Centro Pompidou, Pars, El mecanismo de nuestro conocimiento comn es de naturaleza cinematogrfica, observ Bergson, que conoca a Marey. Alrededor de la polmica gira en torno al hecho de que el ojo no puede aprehender un cuerpo en movimiento.

Cada uno cuestiona, con razn, la veracidad de la cronofotografa, su mrito cientfico, la realidad que puede tener al hacer visible lo nunca visto, es decir, un mundo sin memoria y de dimensiones inestables. Si nos fijamos en los temas de Marey, veremos que tiende a observar, precisamente, lo que le parece ms incontrolable formalmente: el vuelo de los pjaros en libertad, el de los insectos, la dinmica de los fluidos Tiempo despus, el ilusionismo de Mlis no buscar desorientarnos mucho ms que el rigor metdico del discpulo de Claude Bernard; mientras uno nos ofrece un discurso cartesiano los sentidos nos engaan , el otro nos invita a comprobar que nuestras ilusiones no nos engaan mintindonos siempre La Fontaine.

Lo que la ciencia intenta actualizar, lo no visto de los instantes perdidos, se convierte para Mlis en la base misma de la produccin de la apariencia, de su invencin. Lo que l muestra de la realidad es aquello que reacciona constantemente ante las ausencias de la realidad que ha pasado. Es el entre dos de las ausencias 16 lo que hace visible esas formas que l califica como imposibles, sobrenaturales, maravillosas. Pero los primeros dibujos animados de Emile Cohl basados en la transformacin nos muestran, an ms claramente, hasta qu punto estamos vidos de percibir formas maleables, de introducir una perpetua anamorfosis7 en la metamorfosis cinemtica.

La bsqueda de las formas no es ms que una bsqueda del tiempo, pero si no hay formas estables, tampoco hay siquiera forma a secas. Podra pensarse que con las formas sucede como con la escritura: al observar cmo se expresa un sordomudo, comprobamos que su mmica y sus gestos son ya dibujos, y se recuerda de inmediato el paso a la escritura tal como se ensea an en el Japn; por ejemplo, el profesor ejecuta gestos frente a los alumnos y stos deben caligrafiarlos.

Asimismo, cuando se habla de anamorfosis cinemtica, podra imaginarse su representacin pura como la sombra dejada por la aguja de un reloj solar. El tiempo que pasa est sealado, segn la poca del ao, no slo por la posicin, sino tambin por el invisible movimiento de la forma de la sombra de la aguja o del tringulo sobre la superficie de la esfera ms larga, ms corta, ms ancha, etc.

A continuacin, las agujas del reloj producirn siempre una modificacin de la posicin, tan imposible de aprehender a simple vista como los movi7. En el sentido etimolgico del verbo clsico anamorfo, transformar, regenerar. Dar ms importancia al movimiento que a la forma significa cambiar la funcin del da y de la luz. Incluso aqu Marey nos esclarece.

Para l, la luz no es ya la del sol que ilumina las masas estables de los volmenes agrupados, entre los que slo se desplazan las sombras. Marey le otorga otra funcin: hace de ella la primera actriz del universo cronofotogrfico.

Si puede observar el movimiento de un lquido es gracias al artificio de las partculas brillantes en suspensin; para el movimiento animal recurre a pequeas cintas metalizadas, etc. En sus obras, el efecto de realidad se convierte en la precipitacin de una emisin luminosa; lo que se ofrece a la vista obedece a la mediacin de fenmenos de aceleracin y desaceleracin en todo identifica-bles con las intensidades de la iluminacin. Marey hace de la luz una sombra del tiempo.

En general, se observa una desaparicin espontnea de las crisis de picnolepsia al terminar la infancia in-fans, el que no habla. La ausencia, entonces, ya no acta significativamente sobre la cons18 ciencia al comienzo de la edad adulta podramos recordar aqu la importancia del factor endocrino en la epilepsia, y tambin, la peculiar funcin que desempean la hipfisis y el hipotlamo en la actividad sexual y en el sueo.

Al mismo tiempo que envejece el organismo, se pierde el saber hacer y las facultades juveniles, el efecto de desincronizacin ya no est bajo control y acta como en el pequeo Lartigue jugando con el tiempo o sirvindose de l como sistema de invencin y de proteccin personal los sujetos fotosensibles manifiestan un gran inters por las causas inductoras de sus crisis y utilizan con frecuencia los mecanismos de la ausencia como reaccin de defensa ante las solicitudes o las asociaciones de ideas desagradables Pond.

La relacin con las dimensiones se metamorfosea, y no se trata aqu de metforas al estilo imgenes del tiempo, sino de tomar, por ejemplo, en su sentido ms literal la frase de Rilke: Lo que llega posee tal adelanto sobre lo que pensamos, sobre nuestras intenciones, que jams podemos alcanzarlo, ni jams conocer su verdadera apariencia.

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